viernes, 7 de marzo de 2014

¿Quién soy yo?

En realidad, soy una larga historia. Una historia de la que ni siquiera yo soy letrada. Una historia que aunque no puede mostrar el por qué, es diferente.
Resumido: Una chica rara…
Siempre he sido una chica rara. No de la clase que la sociedad sabría catalogar, sino del tipo de persona que encaja en todos los ambientes y lugares pero que jamás pertenece a ninguno. Soy viajera frecuente de distintos mundos y verdades, en donde todo es mi hogar excepto la misma realidad. Cada día crezco y cambio un poco, tratando fervientemente de no perder esos maravillosos años de verdadera virtud. Refugiada en fantasías y apariencias. La clase de persona que todo el mundo apuesta conocer pero de la que en realidad no tienen ni la mas mínima idea.
Si me tuviera que resumir de alguna manera, diría que soy alguien sencillamente complicada. Poseedora egoísta de una poderosa imaginación e intelecto de las que al mismo tiempo agradezco y maldigo. Alguien que odia de cualquier manera ser notada pero que desgraciadamente (o al contrario) posee una personalidad y manera de pensar que inevitablemente destaca.
Si, en cambio, la sociedad me tuviera que resumir de alguna manera, dirían que soy totalmente una friki.
Ajena a todo mi alrededor y amante de la soledad; mis pasiones residen en cosas que a su vez son ajenas a la realidad. Libros, películas, comics, mangas, animes y algunas expresiones de arte, además claro de los deportes.­
Soy alguien que no logra responderse sencillas preguntas. Alguien que cree cosas que no son ciertas e ignora las ciertas. Que hace cosas que no debería hacer e ignora eso que debería saber. Alguien que ama a gente equivocada e ignora a la acertada. Alguien que habla cuando debería callar y calla cuando debería hablar.
No soy alguien que se pueda definir tan fácilmente pues de entre tantas absurdas respuestas, jamás logro atinar la acertada.
            Cuando me preguntan quién eres, mi mente viaja a un sin fin de respuestas. ¿Es necesario responder? Limitar en finitas palabras a algo tan complejo como yo causa serios conflictos. ¿Soy la que fui? ¿Soy la que soy?¿La que seré tal vez? ¿Quién puede asegurar quien soy? No soy un nombre, un numero o unos lentes sobre una cómoda a las 7 de la mañana.
No, yo soy luz y oscuridad, silencio y canto. Soy eternidad efímera de un segundo. Todo y nada, nada y todo. Soy Dios y soy evolución. Soy única e igual. Agresora y víctima de todo mi contexto. Soy mentiras y verdades.
Soy el recuerdo de las personas que me conocen, de las que me conocieron y de las que me conocerán. Soy mis familiares, amigos y hermanos. Las memorias de mis escritos y el amor de mis padres. Soy fotografías, canciones y un tierno te quiero en una tarde de abril. Soy libros e imágenes, fuerza y fragilidad. Soy una tarde de lluvia y una noche oscura. Soy un beso y un abrazo, una fuerte risa y una lágrima. Soy miradas y susurros, golpes y caricias. Soy mis sueños y mis miedos, mis logros y mis metas. Soy la conclusión de una historia que ni siquiera comenzó.
Soy parte de todo y todo es parte de mí.
            Inevitablemente esa pregunta siempre se me complica. Inclusive llegó a la conclusión de que no es importante quién soy si no para qué soy. Una pregunta todavía más complicadamente sencilla.

Al final es el hecho. Yo soy yo, creo.




Lo esencial es invisible a los ojos.

2 comentarios:

  1. Amiga escribes súper bien! Creo que es la mejor definición que he encontrado a esa pregunta!
    Sigue publicando me encanta leerte!
    Y te advierto! si sigues así, pronto tendrás un admirado secreto ;)

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