La mayoría de las cosas que hago no tienen lógica alguna.
Y eso que debería estar haciendo, por mera obligación o sentido común, nunca lo hago.
Quién sabe, mi percepción de las "cosas importantes" es un poco diferente, creo.
Muchos hablan sobre la actitud que hay que tomar en la vida, sobre como hay que luchar por lo que quieres y que a veces, para lograr eso que quieres, tienes que pasar por cosas que no te agradan del todo, como trabajar para alguien que no te cae tan bien, hacer trabajos que no te motivan del todo, sacrificar horas de sueño o diversión por entregar algo a tiempo...
Yo simplemente no le veo el sentido a todo eso.
De todas esas personas que hablan sobre no disfrutar de cada segundo de vida que se les ha obsequiado, yo me pregunto cuantas realmente se ponen a pensar en la proporcionalidad de sus vidas.
Solamente vivimos un promedio de 90 años (suponiendo que un camión no decida arrollarnos o que podamos salvarnos de un asalto en un callejón o de una esposa neurótica, suponiendo que vivamos saludables y con mucho sexo) En estos años dormimos un aproximado de 40, sí, años.
Dentro de esos 50 que sobran, aproximadamente 30, los gastamos en aprender y perfeccionar una profesión (excepto si estudiaste medicina, si estudiaste medicina olvídalo, tu vida se irá en estudiar y salvar más vidas claro.) Solo tienes cerca de 20 años para distribuir entre amigos, viajes, noches admirando las estrellas, amaneceres, besos, abrazos, picnics y canciones de piano.
Ahora compara esos 20 años con la infinidad del tiempo.
Es nada.
Nuestra vida no es nada más que un parpadeo, un efímero instante que se nos escapa, un segundo especifico en el que lloramos, reímos, amamos, sufrimos, leemos, nos caemos, nos levantamos, comemos nutella, leemos el principito, vemos Chabelo, besamos, admiramos, creamos, nos enojamos y mil cosas más.
¿No es entonces la vida demasiado corta como para no disfrutar cada segundo?
Si algo no nos gusta ¿por qué habríamos de hacerlo?
Si algo no nos parece ¿por qué no habríamos de cambiarlo?
Si algo no nos motiva ¿por qué habríamos de quedarnos estancados en eso?
Si alguien no nos ayuda, nos ama o nos enseña ¿por qué habríamos de quedarnos con ese alguien?
¿Sólo porque TIENES que hacerlo?
No me parece suficiente.
Al yo decir que disfrutemos de cada segundo, no me refiero a que tenemos que estar riendo, gozando y viviendo en un estado de éxtasis constante, si no a que hay que disfrutar de cada cosa. Hay que disfrutar de las lágrimas, de la soledad, la decepción; de la tristeza, el desamor y el hecho de que se haya acabado tu bote de nutella. Hay que disfrutar de todo pero siempre sabiendo en el fondo que eres congruente con tus valores y tus ideas. Que si no te gusta una persona que es hipócrita, no vas a estar trabajando para ella. Que si no te gusta el hecho de engañen y roben a la gente, no vas a estar trabajando para el PRI.
Tienes que estar seguro de que si te gusta hacer nada, estás haciendo todo lo congruentemente posible para lograr ese "nada".
La vida de por si es difícil, por qué no invertir nuestro tiempo en cosas que hagamos porque QUEREMOS hacerlas.
"Cuando no eres esa mujer de la que la gente se enamora".
Nunca he experimentado lo que se siente cuando una persona te confiesa su amor eterno. No es que nunca me haya enamorado. Es más, me he enamorado hasta la última fibra de mi ser. Pero nunca nadie se ha enamorado de mí. Nunca me ha pasado que alguien haya hecho algo tan romántico para mí, que haga que tiemble.
Probablemente sea esa mujer que respetas, esa con la que te ríes a más no poder o esa mujer a la que admiras. O la mujer que te gustaría encontrar en casa cuando llegues del trabajo. Soy esa mujer que te obliga a cuestionar perspectivas con las que has estado viviendo por años. La mujer a la que miras y te preguntas: ‘¿Cómo hace eso?’ La mujer que buscas cuando necesitas fuerza, paz, un rato de risas y apoyo.
Soy complicada. No puedes simplemente tomar mi amor y empaparte de el. No, también tú tendrás que ceder, y eso te costará. Puede que decidas marcharte de mi lado porque encontraste a una chica que te satisface en vez de una mujer que te haga pensar, o porque simplemente resulté algo diferente a lo que esperabas.
No soy la mujer de la que te enamoras. No soy la chica con la que quieres pasar horas simplemente mirándola. Esa chica que es tan delicada, que te dan ganas de pelear contra el mundo por ella. No. Soy fuerte, testaruda y peleona. No voy caminar detrás de ti, voy a caminar contigo. Voy a empujarte tanto -o más- de lo que me empujo a mí misma.
No soy esa mujer a la que tienes que proteger, porque no soy tan frágil como para romperme y puedo cuidarme sola. Estoy endurecida. Tengo cicatrices de batalla que quizás se parezcan a las tuyas. Y no me avergüenzo de ellas. Son mías y son parte de mi historia.
No soy la mujer de la que te enamoras, soy esa mujer a la que aprendes a amar. Y me siento bien con eso, porque sé que, el día que alguien me diga que está enamorado de mí, será real. Será un amor por el que valga la pena luchar.
Y eso es lo que todos merecemos.